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Oración con insolencia

Written by on July 30, 2019

El deseo de Dios para Sus hijos es darles todo aquello que Jesús ganó en la cruz; salvación, sanidad y bendición en todas las áreas de tu vida. Pero muchas veces la cultura o la religiosidad ha hecho que tus oraciones tengan límites, muchos prefieren ajustar su clamor a lo tradicional y otros tantos han olvidado el inmenso poder de la oración.

Tal vez te parezca muy osado, pero cuenta la historia que el gran hombre de Dios del siglo XIX, Smith Wigglesworth, decía: “Si Dios no mueve Su mano, yo la voy a mover”.

Una frase muy controversial, pero cuando miramos el ministerio de Wigglesworth podemos darnos cuenta que Dios respondió sus peticiones, haciendo de este evangelista inglés uno de los hombres más usados con milagros en su época.

En el Nuevo Testamento encontramos un pasaje que muchos conocemos pero que tal vez no practicamos tal y como Jesús nos lo quería enseñar.

Lucas 11:8
Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.

La palabra importunar viene del griego “Anaidea”. Otras traducciones son: Ser insolentes, descarados, alguien que no se detiene a pensar. El diccionario define insolente como alguien que hace algo con una falta de respeto que resulta ofensiva.

Necesitamos volver a “Anaidea” necesitamos volver a importunar el cielo por nuestras bendiciones. Es el tiempo de que los enemigos tengan miedo de nuestras oraciones y que los criminales tengan miedo cuando la iglesia se levante a orar.

Además de Jabes, Josué fue otro que importunó el cielo, Dios le había dicho que les iba a entregar las naciones con las cuales peleaba, incluso Dios enviaba piedras para matar a los enemigos. Pero Josué estaba tan emocionado en la conquista ganando y se iba a hacer de noche, que hizo una oración “Anaidea”, diciendo: “Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón” (Josué 10:12) y lo hizo a oídos de todos, él importunó el cielo.

Cuando Dios dice que pidamos, busquemos y llamemos, lo que expresa es continuidad, no es de pedir una vez y seguir de largo, sino acosar al cielo, insistir, importunar, interrumpir como la viuda que atormenta al juez. Esa es la forma de orar en tiempos de crisis. Es la primera vez en la Biblia que Dios atiende a la voz de un hombre, porque Él peleaba por Israel.

Te va a sonar muy raro gritar a Dios, pero la oración insolente rompe todos los esquemas de nuestra formación.

Jabes no produjo alegría a su madre al nacer, en épocas en las que tener muchos hijos y más varones era una gran bendición, pero dice la Biblia que Jabes fue proclamado el hombre más ilustre y rico de todos los hombres de su país, aunque nació en desgracia, él acosó el cielo y Dios le dio lo que pidió.

1 Crónicas 4:9-10 dice: Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor.E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: !!Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.

Tal vez tú estás como Jabes, no deseado por tus padres, abandonado por tu conyuge, traicionado por tus amigos y no te sientes importante para nadie, pero Jabes está en la Biblia por ti, para que cambies tu circunstancia y hagas una oración “Anaidea” como la de él. “!Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió”. Acosó el cielo y Dios le dio lo que le pidió.

1 Crónicas 4:9-10 dice: Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: !Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.

Desear no es suficiente y tal vez inviertes horas pensando y haciendo castillos en el aire deseando, pero desear no es suficiente, Jesús dijo:

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá” (Mateo 7:7) Él está hablando de insolencia, un nivel de oración diferente.

Lucas 18:7-8b ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia.

Mateo 7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Dios tiene atento Su oído a tu clamor, levanta tu voz a Él con insolencia, clámale, pídele, levanta tus manos y dile: Dame la intensidad la autoridad y la fe para clamar, para llamar para golpear, para mover Tu mano, necesito mover Tu mano a mi favor.

No te des por vencido cuando venga Satanás a poner duda y acusación sobre tu vida, repréndelo y continúa orando, clama a Él y Él te responderá.


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