¿Alguna vez has sentido que los problemas te sacuden de un lado para otro? Esto nos ha pasado a todos, por supuesto que no es divertido, a nadie le gusta pasar por duras pruebas o ser zarandeado, pero si sabes estas 5 cosas, todo va a ser mucho más fácil:
1. Prueba vs. Zarandeo: ¿Cuál es la Diferencia?
Las pruebas son herramientas que Dios usa para fortalecer nuestra fe, como cuando se purifica la plata con fuego. En cambio, el zarandeo es un ataque de Satanás para hacernos caer. Entender esto nos ayuda a ver los problemas desde otra perspectiva y a no perder la calma.
El Ejemplo de Abraham: Confianza Total en Dios
Dios puso a prueba a Abraham al pedirle que sacrificara a su hijo Isaac. Aunque fue un reto enorme, Abraham confió en Dios y al final, Dios le dio una salida. Esta historia nos enseña que, aunque no entendamos todo en el momento, Dios siempre tiene un plan mayor para nosotros.
2. Jesús Ora por Nosotros: Nunca Estamos Solos
En medio del zarandeo Jesús intercede por nosotros, tal como lo hizo con Pedro antes de que lo negara. Saber esto nos llena de esperanza y nos recuerda que, sin importar lo que enfrentemos, Jesús está de nuestro lado. Recuerda que cuentas con el mejor intercesor.
3. Dios Nos Da Victoria en Medio de la Lucha
La Biblia está llena de historias de personas que, a pesar de los momentos difíciles, fueron recompensadas por su fidelidad. Job perdió todo, pero Dios lo bendijo con el doble. Esto nos motiva a seguir firmes, sabiendo que la recompensa llegará.
4. Oración y Perseverancia: Las Claves para Salir Adelante
Para resistir tanto las pruebas como los ataques de Satanás, la oración es nuestra mejor herramienta. La Biblia nos muestra ejemplos como Daniel y Ester, quienes oraron con fe y vieron a Dios actuar a su favor.
La oración no solo nos da fuerza y dirección en los momentos difíciles, también nos ayuda a quitar la ansiedad que afecta nuestras relaciones familiares y laborales. Según la Asociación Americana de Psicología (APA), el 54% de las personas informan que el estrés les lleva a enfadarse con aquellos más cercanos. Además, uno de cada cuatro encuestados reportó haber gritado o discutido con alguien debido al estrés.
5. Dios Nos Forma y Nos Lleva a un Nuevo Nivel
Cada reto es una oportunidad para fortalecer nuestra relación con Dios. Así que no nos desesperemos, porque al final del proceso, la victoria está asegurada.
Todos tenemos sorprendentes testimonios de cómo Dios en medio de los momentos más difíciles nos ha cuidado, enseñado, protegido y acompañado. Cuéntale a tu familia y amigos cada una de esas historias, les consolará y animará a seguir adelante, tomados de la mano de Dios.